Entradas

Mostrando entradas de junio, 2026

El gaucho y la China

Imagen
Soy (lo saben mis amigos) pretecnológico. No tengo la menor idea sobre qué hace extraordinarios a los automóviles que fabrica Elon Musk, el Leonardo da Vinci de ahora. En materia de autos, yo los cambio una vez que la vergüenza de mis familiares se vuelve intolerable. Por eso, debe pasar bastante más de una década para que yo me sorprenda con las innovaciones que trae esa industria.  Recuerdo que una vez, allá por los años noventa, fui a comprar uno y le dije al vendedor “deme el más barato que tenga aire acondicionado y radio”. El hombre me contestó “señor, todos, incluso el que se va a comprar usted, tienen esas dos cosas y además reproductor de CD ”. Ahora tengo uno nuevísimo. Nada más que tres años tiene. Sigo sin creer que el limpiaparabrisas sea capaz de adivinar cuánta agua cae y regule solito la frecuencia con que se mueve. Cuando llueve me siento Steve Jobs probando el prototipo de un cacharro. De modo que la intersección entre la tecnología reciente y yo únicamente ocurre...

Un vaso de agua no se le niega a nadie

Imagen
Un señor se aloja durante una semana en un hotel de la región italiana de Trentino-Alto Adige bajo el régimen de “media pensión”. Al parecer, las bebidas están excluidas del precio del paquete. Ha de ser un buen hotel, porque paga por esa semanita la friolera de cinco mil setecientos euros. Va a comer y pide que le traigan una botella de agua del grifo. El camarero le indica que el hotel no ofrece eso, y que si quiere puede ordenar agua mineral. El cliente enarbola su derecho a tomar agua corriente. Como se ve que al hombre dispone de tiempo para el extraño (y caro) entretenimiento de lidiar durante años con abogados y jueces, el entuerto recorre todas las instancias tribunalicias y finaliza nada menos que en la Corte de Casación de Italia, que le da la razón al hotel. Los jueces afirman no haber encontrado en ninguna parte una obligación legal de los comerciantes de la restauración de apagar la sed de sus clientes con eso que los italianos llaman acqua del sindaco (agua del alcalde)....