Los literatos se entretenían así
Allá por 1942, el mundillo de los escritores argentinos daba importancia, acaso excesiva, a los premios literarios. Un grupo organizó una “cena de desagravio” a Borges, que había sido eliminado de la competencia por el Premio Nacional de Literatura. Faltaba mucho para que naciera la "tradición escandinava" de negarle el Nobel al argentino. Podría maravillarnos que alguien supusiera que, si se juntaba a comer con la víctima de un agravio que le habían prodigado otros, ese mal desaparecería. Pero de eso se tratan los ritos, anidan en la idea de que una actividad simbólica hará que alguna fuerza superior modifique la realidad. Puede tratarse de la danza de la lluvia de los bosquimanos o de la ceremonia de cualquier liturgia. Alejandro Vaccaro transcribe en En Borges, vida y literatura (Emecé, Buenos Aires, 2023) lo que leyó en la ocasión Eduardo González Lanuza: ...