Frío, frío...

Uno de los tantos líderes homónimos de lo que la historia acaso termine llamando “la era fernandiana”, “la fernandocracia” o “el fernandato” alivió su compulsión a decir cosas anunciando la creación de una corresponsalía itinerante de la agencia estatal de noticias Télam en la Antártida Argentina . El asunto de la itinerancia da la idea de que tal vez la corresponsalía se instale ma non troppo ; que no sea una oficina, sino una motorhome . “Antártida Argentina” es en realidad un deseo, como cuando nos atribuimos la invención del dulce de leche, el récord de longitud o de anchura de alguna calle o la nacionalidad de Daniel Barenboim. Hay un tratado internacional firmado hace más de sesenta años que permite que ese lugar sea utilizado por muchos países para fines pacíficos, y que dice que ningún acto puede ser interpretado ni utilizado para reclamar soberanía. Los reclamos que existían al tiempo de la firma del tratado fueron congelados como el suelo del lugar y a ninguno nuevo está perm...