Bienvenidos a Europa, buon appetito et merci
Una de los sarcasmos de Borges fue afirmar que los únicos que podemos llamarnos europeos somos los latinoamericanos. Dijo eso porque, aclaró, en Europa las personas se consideran alemanas, francesas, italianas, y a veces ni siquiera eso, se presentan como bávaras, alsacianas, piamontesas o lo que sea. Nosotros, en cambio, hemos recibido, asimilado y unido todo eso en alegre ensalada. Aquí no sorprende en absoluto que alguien se llame “López Murphy” o “Fernández Capello” (ese es el apellido del cantante Vicentico). Los “europeos de Europa”, se sabe, son bastante localistas. Cuando se trata de la comida, ni hablar. Un italiano, al considerar las diferencias entre la gastronomía de sus regiones, me dijo la cucina italiana non esiste . Otro de Mantua que hablaba de la pasta afirmó “en el sur aceite de oliva, en el norte mantequilla, la crema… cosa de franceses”. En Pamplona se me ocurrió preguntar e...