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Conmigo no cuenten

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           "Si yo fuera rico...", cantaba el adorable Tevie de El violinista en el tejado . Si yo lo fuera, no sé lo que haría. Pero creo saber lo que no haría, y eso es un montón.      El personaje que siempre me ha parecido más depravado de todos los que se ocurrieron a Disney es el tío rico del Pato Donald. Y eso que viene de antes de que esa empresa se volviera estúpidamente woke . Es que yo nunca he visto un sujeto cuyo placer fuera sentarse a contemplar sus ahorros. La gente rica que he conocido no quería los billetes para eso, ni para comérselos con mayonesa, sino para comprar cosas que otros desearan vender, para emplear gente que le sirviera el café o para invertirlos en alguna actividad productiva que generara trabajo, pago de impuestos y demás beneficios también para el prójimo. Si los beneficios están o no suficientemente repartidos es cuestión de preferencias, pero la Economía enseña que existen para todos. El estrafalario p...

La Argentina en una foto

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       Un poco a regañadientes, acepté la iniciativa de mis hijos y conocí la zona de Puerto Madryn.       Todo muy bonito. Acaso por cortesía simulé algún interés por las ballenas y los pingüinos. Pero en mi familia saben que a mí me interesa más la conducta de las personas que la de los seres irracionales. Entonces pasé un buen rato en una librería del lugar buscando algo que contara la epopeya de esos galeses que resolvieron, en la mitad del siglo diecinueve, establecer una colonia en semejante lugar remoto del planeta. No buscaba esa gente conquistar nada ajeno, sino nada más (¡y nada menos!) que preservar sus tradiciones y su incomprensible idioma, que sentían amenazados por la hegemonía inglesa.      Me alegró ver muchos libros sobre el tema. Elegí Crónica de la colonia galesa de la Patagonia , escrita por uno de esos pioneros, el reverendo Abraham Matthews, testigo y protagonista de esos días. Interesantísimo, si uno pasa por...

Higiene y puericultura

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     Cuando transcurre, impiadoso, eso que llamamos tiempo y está más próximo aquello que acabará con él y no queremos siquiera nombrar, no deja de haber motivos para la celebración.         Que ya no se justifique el terror de morir joven es gozoso. No tanto, el descubrimiento de que también con el tiempo juega la ley de la oferta y de la demanda: las horas siempre han tenido sesenta minutos, pero cuando son menos las que nos quedan en el carretel importan más. Esa valoración un poquitín angustiante de lo escaso nos regala también una habilidad que aprendimos, como todas, a fuerza de tropezones. Me refiero a la de discriminar.      Sí, el verbo tiene mala prensa. Lo usamos solamente para referirnos a esa forma depravada de perjudicar a alguien nada más que por su pertenencia a determinado grupo. Pero el diccionario que hicieron los ancianos de Madrid nos dice que su primera acepción es “elegir excluyendo”. Puede uno (en realidad, d...

Personas y bichos

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Cualquier ideología que dé importancia  a la sangre termina en derramamiento de sangre. Ayn Rand         Conozco personas muy preocupadas por descubrir el origen del prójimo. No pueden relacionarse con nadie sin antes llenar algunos casilleros que, en su particular opinión, les permitirían saber con quién están hablando. Necesitan conocer apellido, barrio de crianza, colegio. Son pocos datos, porque, como escribió Félix Luna, “la Argentina es un país sin aristocracia, basta trepar un poco el árbol genealógico para topar con el abuelo contrabandista o bolichero”. Conmigo se ilusionan preguntándome qué tengo que ver con cierto embajador. Se decepcionan cuando les digo que yo he decidido relacionarme solamente con gente elegida y que hago de cuenta que no tengo parientes, por las dudas.         Nadie puede prohibir los motivos de felicidad irracionales, sean estos el origen de los cromosomas, la forma de la nariz, la simpatía por algún...

Bienvenidos a Europa del sur, buon appetito et merci

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            Una de los sarcasmos de Borges fue afirmar que los únicos que podemos llamarnos europeos somos los latinoamericanos. Dijo eso porque, aclaró, en Europa las personas se consideran alemanas, francesas, italianas, y a veces ni siquiera eso, se presentan como bávaras, alsacianas, piamontesas o lo que sea. Nosotros, en cambio, hemos recibido, asimilado y unido todo eso en alegre ensalada. Aquí no sorprende en absoluto que alguien se llame “López Murphy” o “Fernández Capello” (ese es el apellido del cantante Vicentico).      Los “europeos de Europa”, se sabe, son bastante localistas. Cuando se trata de la comida, ni hablar. Un italiano, al considerar las diferencias entre la gastronomía de sus regiones, me dijo  la cucina italiana non esiste . Otro de Mantua que hablaba de la pasta afirmó “en el sur aceite de oliva, en el norte mantequilla, la crema… cosa de franceses”.      En Pamplona se me ocurrió preguntar e...

La semántica, en una oficina pública

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Concurrí a la ANSES de General Pacheco a pedir mi jubilación. Reproduzco el diálogo que tuve con una amabilísima y eficiente empleada que se identificó como “Mica”, - Listo. Ya está todo ingresado. - Muchas gracias, Mica. Todo OK. ¿No? - Sí, pipícucú. Ojalá todo el mundo tuviera las cosas tan prolijas como vos. Calculá que recién tipo en dos meses se te va a conceder la jubilación. - ¿Cómo dijiste? ¿”Conceder”? Esta relación entre un nuevo jubilado y la autoridad previsional empezó de manera desastrosa. Te pido por favor que no uses ese verbo. En todo caso decí “reconocer”. - ¡Ja, ja, me hacés reir, Marce!  - Pero yo no estaba jodiendo, Mica. Me está agarrando un pequeño temblor en el mentón. Escuchar eso me hace sentir mal. - Tranca, tipo quise decir tipo que vas a empezar a cobrar el beneficio … - Pará, pará, que me estoy sintiendo peor. En cualquier momento vas a tener que pedir una ambulancia, en esta oficina se va a armar flor de quilombo y mañana vos y yo vamos a sali...

Los literatos se entretenían así

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          Allá por 1942, el mundillo de los escritores argentinos daba importancia, acaso excesiva, a los premios literarios. Un grupo organizó una “cena de desagravio” a Borges, que había sido eliminado de la competencia por el Premio Nacional de Literatura. Faltaba mucho para que naciera la "tradición escandinava" de negarle el Nobel al argentino.          Podría maravillarnos que alguien supusiera que, si se juntaba a comer con la víctima de un agravio que le habían prodigado otros, ese mal desaparecería. Pero de eso se tratan los ritos, anidan en la idea de que una actividad simbólica hará que alguna fuerza superior modifique la realidad. Puede tratarse de la danza de la lluvia de los bosquimanos o de la ceremonia de cualquier liturgia.           Alejandro Vaccaro transcribe en En Borges, vida y literatura (Emecé, Buenos Aires, 2023) lo que leyó en la ocasión Eduardo González Lanuza:    ...