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Amargo para mí / No sugar for me, please

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Amargo para mí Groucho Marx decía que no es necesario tener parientes en Kansas City para ser infeliz. Tampoco hace falta comenzar cada mañana con la lectura del Boletín Oficial para mortificarse. Acaso sea una penitencia con que los abogados buscan expiar sus también diarias tropelías. Así y todo, esa lectura sirve para apreciar las obras de la civilización. Es que uno lee una cosa tan simple como una norma y corre el riesgo de mirarla con desdén, sin percatarse de que tras de unos pocos renglones hay una herramienta de ingeniería social, un portento que cambiará para siempre la vida de cada uno de los buenos salvajes que habitamos esta tribu. Detrás de cada texto hay gentes que han analizado, estudiado, debatido, redactado, presentado y regado con hectolitros de café (el combustible de la función pública) aquello que modificará para siempre nuestra existencia, como el soplo creador, el salto cualitativo que se supone le faltó encontrar al extinto Darwin. Es que uno no per...

El asesino de la toalla / The towel murderer

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No tengo la más neblinosa idea sobre la gravedad que pueda tener el problema ambiental. Quiero decir que no sé si estamos suicidándonos un poquito cada día y al mundo le queda poco, como dicen los activistas del asunto, o si, como sostiene el Pinker ese de Harvard, el discurso ambientalista es poco más que un cuento chino excepto sobre el calentamiento que produce el consumo de combustibles fósiles, problema gravísimo pero que todavía tendría remedio. Lo que me molesta es que un mercader de la hospedería me acuse de asesino de la humanidad. Es que ya no hay hotelazo, hotelito u hotelucho que no ponga en el baño el consabido cartel destinado a que personas sensibles como yo se angustien. Todos dicen lo mismo: si uno quiere salvar al planeta debe colgar las toallas usadas en el gancho para indicar que las volverá a usar, mientras que si prefiere contribuir con el exterminio de los choclos y de las ardillas debe dejarlas sobre el piso para que alguien se las lleve, las lave y enve...

Corrección política y autoestima de los legisladores

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Cualquier proceso competitivo, cualquier selección que, como tal, requiera elegir a una persona y rechazar a otra es la mejor oportunidad para que nuestros legisladores revelen la notable confianza que tienen en sus posibilidades de hacer ingeniería social y reparar injusticias. Como si hiciera falta, aclaro que no creo que haya algo más depravado que castigar a una persona por su pertenencia al grupo en que lo hayan puesto la Madre Naturaleza, porque algún otro haya decidido conquistar un reino hace siglos o por las libérrimas decisiones que esa persona haya tomado sobre cómo administrar su propia vida. Pero con la corrección política, como con todo, hay que evitar las exageraciones. Escuché explicarlo muy bien a un camarero andaluz: “joder, está bien que tu hija se case con otra tía si le viene en ganas, pero eso de que tú no puedas fumar en la boda…” Me cuesta entender el razonamiento de las personas que descubren derechos que alguien no tendría si anduviera solo por la vida...

Bestiario Jurídico / Legal Bestiary

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Bestiario jurídico Seguramente porque los seres humanos ya han obtenido todo lo que podían esperar de sus productivos legisladores, a mediados de 2018 la Cámara de Diputados anunció que se apresta a continuar ocupándose de lo que un diputado llamó “la agenda de protección de los derechos de los animales” .   No se trata de un espasmo sino de la ejecución de una verdadera política de estado que trasciende las divisiones partidarias. Repasemos sus principales capítulos. Cucurrucucú, paloma En 2015 el Congreso sancionó la ley 27171 sobre la colombofilia, definida en la norma no como la atracción hacia la figura del almirante genovés sino como “actividad deportiva que consiste en carreras de palomas mensajeras”. Esta ley-diccionario define también qué es una paloma mensajera, pero no ordena nada, salvo la obligación de una sospechosa Federación Colombófila Argentina, entidad tan privada como un club de bandoneonistas o de alfareros, de anotar la fecha de nacimiento; n...

Consejos para la vida corporativa

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Si usted pone en práctica los siguientes consejos tendrá asegurado el éxito en su carrera corporativa al tiempo que mantendrá una excelente calidad de vida.     1.     Alimente el misterio alrededor de su persona     A medida que un empleado asciende en la jerarquía de la organización, más difícil resulta para el prójimo adivinar qué hace, y la utilidad de lo que eventualmente pueda estar haciendo.   No escatime esfuerzos en ocultar en qué ocupa usted su tiempo. Lo demás lo hará la imaginación de la gente, que además cuando trabaja en una empresa se vuelve paranoica, y no hay imaginación más fecunda que la de un paranoico. Como ha enseñado un catedrático, los empleados de menor jerarquía trabajan bastante. Sus jefes inmediatos también, pero se pasan buena parte del día en reuniones improductivas. Los gerentes ya no trabajan, pues sólo conversan en reuniones y a veces deben viajar. Los altos directivos, por su parte, sólo viajan; no trabajan ni se ...

Colón y el arte de discutir porque sí

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El sitio donde tengo los libros (eso que con alguna pretensión llamo "la biblioteca") carece de todo orden. A propósito dejo lo que leo en cualquier parte. El Libro de Doña Petrona descansa sin chistar al lado de los siete tomos de  Tratado de Derecho Procesal de Hugo Alsina (e s fácil imaginar cuál de los dos descansa menos). Es el único sitio de mi casa donde reina la más civilizada de las convivencias, obtenida espontáneamente y sin necesidad de ninguna política activa. En la sistematización que produce la mano invisible de lo que “así como cayó quedó”, Eso, naturalmente, me trae algunos problemas cuando necesito encontrar algo en poco tiempo, pero también me regala sorpresas agradables. Como jamás me ha divertido el casino y no sé jugar con cartas ni con dados ni con nada, cuando tropiezo con libros inesperados lo adjudico a quién sabe qué designios y así tengo mi modesta dosis de hechos asombrosos. Por ejemplo, quiso el azar que exactamente el 12 octubre, mi...